
En el último episodio de nuestro podcast sobre Silver Economy, hemos conversado con Daniel Ibiza, cofundador y CEO de Aiudo, una empresa que lleva una década transformando el sector de la ayuda a domicilio y el empleo doméstico en España.
Con una sólida trayectoria basada en su formación como trabajador social, Daniel comparte una visión de trinchera sobre cómo equilibrar el impacto social, la tecnología y la rentabilidad empresarial.
El origen de un proyecto con alma
El nacimiento de Aiudo no responde únicamente a una oportunidad de mercado, sino a una profunda vivencia personal.
Tras estudiar Trabajo Social y conocer de cerca el entorno de la discapacidad, Daniel vivió en primera persona la enfermedad de su madre.
Al buscar soluciones de acompañamiento en el domicilio, su familia se topó con un mercado fragmentado y carente de alternativas digitales y transparentes a nivel nacional.
«La última conversación que tuve con ella fue enseñándole el primer MVP de la web. Le di el mensaje final de que me iba a dedicar a esto para dar soluciones que en su día nosotros no pudimos encontrar».
El arte del «matching» en el hogar
Uno de los grandes valores diferenciales de Aiudo radica en cómo emparejan a los profesionales con cada familia.
Daniel explica que no se trata simplemente de rellenar cuadrantes de horarios, sino de confeccionar un «traje a medida» adaptado a la situación psicológica y emocional del usuario (ya sea un proceso de duelo o fases iniciales de Alzheimer).
Mediante test de personalidad específicos, evalúan rasgos como por ejemplo la calidez o la extroversión para asegurar una convivencia armónica y exitosa.
Profesionalización frente a la economía sumergida
El Servicio de Atención a Domicilio (SAD) arrastra históricamente altas tasas de informalidad.
Al abordar cómo concienciar a las familias sobre la importancia de la contratación legal, Daniel se muestra pragmático: en la práctica, el factor determinante suele ser el miedo a sufrir problemas mayores, como accidentes laborales, demandas o inspecciones.
Sin embargo, insiste en el impacto directo que tiene la formalidad en la calidad del servicio: «Si no tengo contratada a una persona, ¿cómo le voy a exigir calidad, calidez y, sobre todo, transparencia y confianza?»
Fidelizar en la dispersión del domicilio
Ante la alta rotación del sector, Daniel expone un hándicap propio de la ayuda a domicilio: a diferencia de las residencias o centros de día, donde los trabajadores comparten espacio con compañeros y supervisores, el cuidador a domicilio trabaja de forma aislada, reduciendo el contacto institucional en más de un 90%.
Para combatir esto y generar un sentimiento de pertenencia, desde Aiudo destacan la importancia de:
- Cuidar minuciosamente los procesos de onboarding (bienvenida e integración).
- Garantizar la entrega y uso de los Equipos de Protección Individual (EPIs).
- Mantener una comunicación bidireccional, transparente y accesible, respetando escrupulosamente los derechos laborales y los convenios.
Liderazgo, cultura y el peligro del encarecimiento
Como CEO de un equipo en constante crecimiento, Daniel subraya que irradiar la cultura de la empatía hacia el equipo operativo requiere supervisión constante, formación y, sobre todo, poner siempre en primer lugar la situación de vulnerabilidad del usuario y de la persona cuidadora.
Mirando hacia el futuro (próximos 5 a 10 años), plantea una seria advertencia demográfica : el riesgo de que el sector se convierta en un «servicio para ricos».
Aunque dignificar las condiciones de los profesionales es una línea roja en la que hay que seguir avanzando, el coste de contratación formal a jornada completa ya equivale prácticamente al importe de las pensiones más altas de nuestro sistema, volviéndose inaccesible para una gran parte de la población si las familias no cofinancian el servicio.
La revolución de las familias tecnológicas y la IA
El proceso de digitalización ha facilitado enormemente la gestión operativa de Aiudo.
Daniel recuerda cómo en 2016 la ausencia de herramientas comunes como las videollamadas de WhatsApp o plataformas ágiles de firma electrónica hacían inviable coordinar contrataciones a distancia de forma masiva.
Hoy en día, la confianza del cliente en los entornos digitales está plenamente normalizada.
Para el futuro del ecosistema AgeTech, Daniel prevé que la Inteligencia Artificial jugará un papel decisivo en dos vertientes:
- Herramientas predictivas para el profesional: Facilitando alertas tempranas basadas en mediciones objetivas del estado del usuario.
- Empoderamiento y proactividad: Transformar el rol del cuidador para que deje de ser un mero ejecutor de tareas domésticas reactivas y pase a ser un agente activo capaz de diagnosticar e informar de deterioros físicos o emocionales, contribuyendo directamente a retrasar la dependencia.
🎧 Escucha la entrevista completa en nuestro podcast:
🔊 Y aprovechamos para anunciar que el siguiente capítulo nos visitará Rodrigo Hernández, Director de Operaciones – Protección Senior en Verisure España.